Los acuerdos comerciales son cruciales para la estabilidad de los mercados globales, promoviendo el intercambio de bienes y servicios, atrayendo inversión extranjera y fortaleciendo la resiliencia económica. En México, tratados como el T-MEC mejoran la competitividad, generan empleo y contribuyen al bienestar de la sociedad, creando vínculos interdependientes.